viernes, 31 de agosto de 2007


Cuando te recuerde,
rodeado de edificios,
de paredes, de concreto,
de egoísmo.

Me acordaré de vos caminando
por Bilbao,
por Madrid,
por Paris,
empapada
de ternura,
de generosidad,
de autocomprensión.

Perdonate
y liberate para siempre.
Cumplí con mi promesa
y sé feliz.

No hay comentarios: