lunes, 13 de agosto de 2007



Esto que tenemos entre manos
hace meses no es de ninguno;
es nuestro y de nadie más.
Por eso lo abrazo y lo soplo, y así
lo revivo cada noche, antes de dormir.

Aunque no lo creas esto que tramamos
posee forma, color y huele a un libro nuevo;
y es frágil como un niño prematuro
o una adolescente desnuda.

Y descubrí que es azul, tirando a verde,
con la forma de cierto pájaro silvestre,
por eso de noche se va de nosotros y nos deja,
para volver a los gritos a la mañana siguiente.

No hay comentarios: