Los viejos caminan por el parque.
Son casi siete y por poco tiempo, claro.
Saben que el día se termina y a la vuelta
de la esquina está la meta (la Nada)
Pero no piensan en esto y caminan
uno junto al otro por el parque, por ahora.
Si la lluvia los moja o si el sol los calcina,
es lo mismo para ellos: los minutos pasan
y las horas cumplidas decretan que la vida
exuberante ha culminado, a pesar
de la farmacología novedosa, del
cuerpo de Cristo o la cura del cáncer.
Se detienen de vez en cuando a contemplar
una flor, una ventana, un insecto muerto.
Todo es novedad, todo se revela ante sus ojos,
y está claro que son apenas niños al final del camino.
Por eso caminan inocentemente por el parque,
uno junto al otro, por la tarde.
Así, contemplando desde mi ventana,
intento entender la Vida, el Motivo, el Concepto.
1 comentario:
La muerte no es más que el comienzo.
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