Amanece que no es poco,
y llueve sobre Navarra,
la Comunidad Foral,
el antiguo Reyno,
la tierra de Sancho el Fuerte,
el Sabio, el Insufrible,
la patria de Dolores,
de Juantxo y de los niños.
Las gotas, sólidas como piedras,
caen sobre el pavimento harto
de pasos perdidos y desesperados,
y salpican mi ventana hospitalaria
que mira al parque simple y despoblado.
Es lunes y comienza el mes de agosto
y no me voy a levantar; quiero
soñar con mi padre,
con mi abuelo, con pigmeos y dragones.
Quiero soñarte entera y accesible.
Ocho menos cuarto y suena la alarma.
Salgo de la cama a conquistar el día.
1 comentario:
A mi amigo, que esta lejos y leyendo lo siento cerca. Que escribe como un Grande y sigue Soñando como un niño, no le quiero mandar un abrazo, sino, tres, seis... muchos.
Pepo Querido,
Saludos desde el costado inferior del mapa....
El Púgil de J.Driussi.
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